segunda-feira, 9 de abril de 2012

Matéria no jornal La Nación (Argentina)

Ponen en duda el valor de los deberes.

En Europa y Estados Unidos, padres y especialistas cuestionan la utilidad de la tarea escolar que los chicos deben hacer en el hogar

Siempre sucedió en todo el mundo: los niños odian los deberes. Pero ahora, su utilidad en el proceso de enseñanza, por lo menos durante los primeros años de la escuela primaria, está comenzando a ser puesta en duda por los adultos: padres, académicos y educadores.

Los detractores de la tarea para el hogar argumentan, ante todo, que aún no existe una investigación científica que avale beneficio alguno para los deberes escolares en el proceso pedagógico.

En cambio, la lista de desventajas, afirman, es cada vez más extensa, al igual que la cantidad de horas que los niños dedican en sus casas a realizar los deberes.

Que son antipedagógicos; que causan conflictos en la familia y acarrean retos y castigos; que los padres se ven obligados a ejercer de profesores particulares; que desalientan a los niños en actividades como la lectura y que aumentan las desigualdades entre los alumnos que cuentan con ayuda familiar y los que no.

Entre otras, éstas fueron las razones expuestas en una protesta colectiva que, desde la semana pasado, reúne a un grupo de padres franceses agrupados en la Federación de Consejos de Padres de Alumnos de Francia (FCPE). Como muestra de su hartazgo, ellos convocaron a una "huelga de deberes" por dos semanas. Se quejan así de "los trabajos forzosos fuera del horario lectivo". El paro, con comentarios risueños de por medio, fue rechazado por el Ministerio de Educación francés, pero bastó para reabrir la polémica en distintos países sobre la tarea para el hogar.

"La idea de que las tareas enseñan buenos hábitos de trabajo o fortalecen la autodisciplina y la independencia es un mito urbano", señaló Alfie Kohn, un educador norteamericano autor del libro El mito de las tareas escolares. Por qué nuestros chicos reciben mucho de algo. Para Kohn, "la tarea no es de ninguna utilidad para aquellos que no entienden lo que están haciendo", y afirma que existen "un sinfín de evaluaciones que demuestran que son muchos los chicos en ese grupo". El especialista, sin embargo, reconoce que erradicar los deberes de la enseñanza escolar es un ideal imposible. Entonces, propone como alternativa que, por lo menos, "se hagan en clase y no en el hogar, con la supervisión y la guía de los maestros".

Con respecto a las desventajas de los deberes, Kohn agrega: "Hay chicos que pierden el interés en el aprendizaje por el rechazo a seguir trabajando otro turno después de salir de la escuela, y la tarea resta tiempo a otras actividades recreativas, a la creatividad y a los momentos dedicados al juego, en definitiva, a que sean chicos".

En el mismo sentido, la asociación mayoritaria de padres y madres de alumnos en España comparte muchas de estas ideas y, en solidaridad con la huelga de sus pares franceses, lanzó un comunicado de apoyo en el que dicen estar trabajando en un planteo similar. "La escuela se ve obligada a sobrecargar a niños y niñas de tareas que, en realidad, deberían haber trabajado en la escuela", argumenta el comunicado.

Uno de los especialistas que más ha estudiado sobre la eficacia de los deberes en el rendimiento escolar y la obtención de mejores notas es el experto en educación y psicología social Harris Cooper, de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, que, al respecto, señaló en uno de sus ensayos: "Los alumnos que hacen deberes parecen tener mejores resultados que los que no, pero sólo en cantidades apropiadas a su desarrollo".

En el ámbito local, los expertos en educación e infancia intentan evitar los extremos y aportar una cuota de equilibrio en el debate.

"Ni auspiciarlos ni prohibirlos, simplemente necesitamos entender que la distribución de tiempos no puede alojar más presión sobre el aprendizaje y la vida académica. Jornadas escolares muy prolongadas, seguidas de actividades tan atractivas como comprimidas, dejan el día de los chicos sin resto", dijo a LA NACION Susana Mauer, psicoanalista de la Asociación Psicoanalista Buenos Aires (Apdeba) y especialista en niñez y adolescencia.

Desafiada por la pregunta en torno a la conveniencia o no de dar a los niños tarea escolar para la casa, Mauer invitó a realizar un cálculo matemático. "Propongo a los padres hacer una cuenta matemática. Si coincidimos en que un niño menor de diez años debe dormir no menos de diez horas diarias, su vigilia tiene tan sólo 14 horas, de las cuales la vida escolar absorbe alrededor de ocho. Las rutinas antes de dormir arrancan, durante el año académico, alrededor de las 19.30 para chicos que aterrizaron en sus casas, con suerte, un par de horas antes -reflexiona Mauer-. De allí que el interrogante pierde sentido porque, fácticamente, la tarea para el hogar no cabe en el organigrama vital que le estamos proponiendo. ¡Le queda tiempo cero!", concluye enérgica.

Para Mauer, los chicos quedan enredados en una rutina acelerada y sin respiro, "en la que no queda tiempo libre, tiempo suelto, no enjaulado", como decía con mucha agudeza María Elena Walsh.

Internet, un "profesor" en las sombras

Ni siquiera pueden imaginárselo. Para los niños de la era digital, Internet es parte de sus vidas. Socialmente, el chat y las redes de comunicación, como Facebook, son aliados casi irreemplazables, y lo mismo sucede si de tareas escolares se trata: la Web es la gran proveedora de información y algo más también.

Lo cierto es que en la era de Internet, más allá del rol que puedan cumplir los padres en la ayuda diaria de los trabajos que los alumnos deben realizar en los hogares, es fácil confundir la búsqueda de información en la Red con el famoso copy/paste, es decir, copiar y pegar.

De hecho, y también en Francia, la polémica en torno de las tareas escolares estalló hace algunos años cuando se conoció públicamente el lanzamiento de un sitio llamado www.faismesdevoirs.com (hazmisdeberes.com), en el que el estudiante tan sólo tenía que enviar el enunciado de la tarea encomendada por el profesor y, en el plazo máximo de dos o tres días, recibía el trabajo resuelto (todo por un precio que oscilaba entre los 5 y los 30 euros).

Aunque, hay que advertirlo, la mayoría de las veces no hace falta pagar nada. Sólo con un buen acceso a Internet es suficiente, tanto que el plagio de tareas simples hasta complejas monografías se ha extendido como una plaga en las aulas. Tanto es así que muchos profesores utilizan programas informáticos para detectarlo. "Una vez reconocí en un trabajo de un alumno extractos de una nota periodística que yo misma había hecho, y con copiar en Google algunas líneas comprobé lo que sospechaba. Había párrafos enteros plagiados en un trabajo que, se suponía, era una tesis final", contó Leticia Márquez, periodista y profesora de la carrera de Periodismo de una universidad porteña..

Fonte:

http://www.lanacion.com.ar/1463168-ponen-en-duda-el-valor-de-los-deberes

Domingo 08 de abril de 2012 | Publicado en edición impresa Educación / Un debate que da la razón a los chicos

domingo, 10 de outubro de 2010

Cântico Negro

" `Vem por aqui!´- disem-me alguns com olhos doces,
estendendo-me os braços e seguros
de que seria bom que eu os ouvisse
quando me dizem: ´Vem por aqui!
Eu olho-os com os olhos lassos,
(Há, nos meus olhos, ironias e cansanços)
e cruzo os braços
e nunca vou por ali...
................................................................................................

Não sei por onde vou.
Não sei para onde vou.
- Sei que não vou por aí!"

José Régio (poeta português)

Para Refletir

Drummond dizia: "Sejamos pornográficos, docemente pornográficos"
(Parece que aceitaram exageradamente seu convite, e a coisa acabou em "grosseiramente pornográficos".

Vinicius de Moraes ou Rubem Braga dizeram em tom de elegia ipanemense:
Meus amigos, meus irmãos, sejamos delicados, urgentemente delicados.

"Elegia ao primeiro amigo" Vinicius de Moraes

Mato com delicadeza. Faço chorar delicadamente.
E me deleito. Inventei o carinho dos pés; minha alma.
Áspera de menino de ilha pousa com delicadeza sobre um corpo de adúltera.
Na verdade, sou um homem de muitas mulheres, e com todas delicado e atento.
Se me entediam, abandono-as delicadamente, despreendendo-me delas com uma doçura de água.
Se as quero, sou delicadíssimo; tudo em mim.
desprende esse fluido que as envolve de maneira irremissível.
Sou um meigo energúmeno. Até hoje só bati numa mulher
mas com singular delicadeza. Não sou bom
nem mau: sou delicado. Preciso ser delicado
porque dentro de mim mora um ser feroz e fratricida
como um lobo.

(Está aí:porque somos ferozes precisamos ser delicados. Os que não puderem ser puramente delicados, que o sejam ferozmente delicados.
Houve um tempo em que se era delicado. E. Rimbaud, que aos dezessete anos já tinha feito sua obra poética, é quem disse um dia: "Por delicadeza, eu perdi minha vida".
Intrigante isto.
.........................................................................................................................................................................
Tudo é questão de estilo.
.........................................................................................................................................................................
Vivemos numa época em que nos filmes americanos os amantes se amam violentamente, e em vez de sussurrarem "I love you" arremetem um virótico "Fuck you".
...........................................................................................................................................................................
Penso nos grandes delicados da história. Deveriam começar a fazer filmes, encenar peças sobre os memoráveis delicados. Vejam o Marechal Rondon. Militar e, no entanto, como se fora um místico oriental, cunhou aquela expressão que pautou o seu contato com os índios brasileiros: "Morrer se preciso for; matar, nunca".)

(Trecho da crônica "Tempo de delicadeza" - Affonso Romano de Sant´Anna)




Cadê o papel - carbono?

Outro dia tive saudade do papel - carbono. E tive saudade também do mimeógrafo a álcool. E tive saudade da velha máquina de escrever. E tive saudade de quando, no dizer de Rubem Braga, a geladeira era branca e o telefone era preto.
Os mais jovens nem sabem o que é papel - carbono ou mimeógrafo a álcool. Mas tive saudade deles, ou melhor, de um tempo em que eu não dependia eletronicamente de outros para fazer as mínimas tarefas. Uma torneira, por exemplo, era algo simples. Eu sabia abrir uma torneira e fazê-la jorrar água. Hoje tomar um banho é uma peripécia tecnológica. Hoje até para tomar um elevador tenho que inserir um cartão eletrônico para ele se mover. Claro que tem o Google, essa enciclopédia no computador que facilita as pesquisas (para quem não precisa ir fundo nos assuntos), mas muita coisa me intriga: por que cada aparelho de televisão de cada casa, de cada hotel tem um controle remoto diferente e a gente não consegue usá-los sem pedir socorro a alguém?
Olha, tanta tecnologia!... Mas além de não terem descoberto como curar uma simples gripe, os elevadores dos hotéis ainda não chegaram a uma conclusão de como assinalar no mostrador que letra deve indicar a portaria.Será necessária uma medida provisória do mpresidente para uniformizar tal diversidade analfabética?
Outro dia , li que houve uma reunião em Baku, lá no Azerbaijão, congregando cérebros notáveis para decifrarem nosso presente e nosso futuro. Pois Jean Baudrillard* andou dizendo, com aquela facilidade que os franceses têm para fazer frases que parecem filosóficas, que o que o que caractyerizaq essa época que está vindo por aí é que o homem, leia-se corretamente homens e mulheres, ou seja, o ser humano, foi descartado pela máquina. (Isso a gente já sabe quando tenta ligar para uma firma qualquer e uma voz eletrônica fica mandando a gente discar isto e aquilo e volta tudo a zero e não obtemos a informação necessária.)
Deste modo estão se cumprindo dois vaticínios. O primeiro era de um vate mesmo - Vinicius de Mortaes, que naquele poema "Dia da Criação", fazendo considerações irônicas sobre o dia de "sábado" e os desígnios divinos, diz: "Na verdade, o homem não era necessário", É isto, já não somos necessários.
E a outra frase metida nessa encrenca é aquela da Bíblia, que dizia q o "sábado foi feito para o homem e não o homem para o sábado". Isso foi antigamente. Pois achávamos que a máquina havia sido feita para o homem, mas Baudrillard, as companhias áereas e as telefônicas mais os servidores de informâtica nos convenceram que "o homem é que foi feito para a máquina". Ao telefone só se fala com máquinas, e algumas empresas - esses servidores de informática - nem seus telefones disponibilizam. Estou, por exemplo, há quatro meses tentando falar com alguém no "hotmail" e lá não tem viv´alma, só fantasmas eletrônicos sem rosto e sem voz.
Permita-me, eventual e concreto leitor, lhe fazer uma pergunta indiscreta. Quanto tempo diariamente você está gastando com e-mails? Quanto tempo para apagar o lixo e responder bobagens? Faça a conta, some. Vai ficar estarrecido.
Drummond certa vez escreveu: "Ao telefone perdeste muito tempo de semear". Ele é porque não conheceu a internet, que, tanto quanto o celular, usada desregradamente é a grande sorvedora de tempo da pós-modernidade.
Por estas e por outras é que estou pensando seriamente em voltar às cartas, quem sabe ao pergaminho. E a primeira medida é reencontrar o papel-carbono.
- Cadê meu papel- carbono?


*Filósofo francês, crítico da sociedade de consumo e um dos teóricos da pós-modernidade. Jean Baudrillard (1929-2007) publicou cerca de cinqüenta obras, entre elas (1970) e A sociedade de consumoSimulacros e simulação (1981). (N.E.)


Texto de Affonso Romano de Sant´Anna, um dos grandes poetas brasileiros, tem, nos últimos anos, brindando o público com deliciosas crônicas publicadas em vários órgãos da imprensa no país. No livro "Tempo de delicadeza" da Coleção L&PM Pocket, estão reunidops 47 textos em que o cronista - herdeiro literário de Rubem Braga e Fernando Sabino - delicadamente trata de assuntos corriqueiros da vida com o olhar demorado e singular da poesia. Um prato cheio para os fãs do autor e para os admiradores do melhor da crônica brasileira.

Tempo de delicadeza
Affonso Romano de Sant´Anna
Coleção L&PM Pocket, vol. 616
www.lpm.com.br

terça-feira, 13 de outubro de 2009

Derrubando PAREDES e preconceitos (para refletir)

"Será indispensável alterar a organização das escolas, interrogar práticas educativas dominantes. É urgente interferir humanamente no íntimo das comunidades humanas, questionar convicções e, fraternalmente, incomodar os acomodados."

"Era um espaço capacitado para reproduzir desigualdade e infelicidade."

"Os professores, encerrados no refúgio da sua sala, a sós com os seus manuais uniformizados, a sua falsa competência multidisciplinar, repetiam passivamente as lições."

"As crianças que chegavam à escola com uma cultura diferente da que ali prevalecia eram desfavorecidas pelo não reconhecimento da sua experiência sociocultural.
.............................................................................................................................................................
O resultado eram alunos desajustados que colocavam em prática a tradição da escola:mandar
os professores para o hospital. É claro que eles exigiam de nós uma atitude de grande atenção e investimento no domínio afetivo e emocional. E isso, a escola tradicional, cheia de regras impostas, não permitia."

"Os grandes projetos partem de pequenos gestos."

Derrubando paredes e preconceitos II

Quais foram suas primeiras ações no processo da mudança ocorrida na Ponte?
Todo processo de transformação começa com o professor. A escola só muda quando os professores trabalham em conjunto, se envolvem com a vida escolar e com as cianças. A profissão de professor não é um ato solitário. È um ato solidário, em que ele, ao mesmo tempo, ensina e aprende com as crianças novos jeitos de se relacionar e de ensinar. A meu ver, não há dificuldade de aprendizagem. Há é "dificuldade de ensinagem". As crianças são curiosas e aprendem naturalmente, basta dar oportunidade, liberdade e não atrapalhar. Outro desafio foi mudar a postura dos alunos,acostumados a serem receptores. No novo esquema, eles passaram a discutir os problemas em assembleias, sugerir mudanças e participar das transformações. Assim as paredes das classes foram derrubadas, crianças passaram a decidir o que e com quem estudar. Em vez de classes, grupos de estudo. independentemente da idade, o que as une é a vontade de estar juntas e de juntas aprender.

O que foi mantido da estrutura tradicional de uma escola na Escola da Ponte?
Somente restam vestígos da estrutura antiga, sobre a qual assentamos os andaimes de uma nova escola. Após uma primeira fase - chamada de "iniciação" - as crianças convivem e aprendem nos mesmos espaços, sem consideração pela faixa etária, mas apenas pela vontade de estar no mesmo grupo. O critério de formação dos grupos é o afetivo.

Depois que saem da Ponte, os alunos continuam os estudos? Como atuam na vida profissional?
Existem pesquisas sobre isso, mas os dados ainda não estão tabulados. Mesmo assim, posso afirmar que os ex-alunos são hoje, em grande parte, os pais dos atuais alunos da Ponte. Suas histórias de vida são, na sua maioria, de sucesso, realização pessoal e social, observando-se em muitos uma participação cívica bem acima do comum.
Hoje, a Ponte é uma escola da 1ª à 9ª série, mas, durante 25 anos, foi uma escola até a 4ª série. Os alunos que, ano após ano, saíam para a 5ª série revelaram sempre grande capacidade de adaptação à nova realidade. Conseguiam ser solidários, mas aceitavam as regras da competividade que eram impostas pela cultura da escola para onde transitavam. Sabiam trabalhar em grupo, pesquisar e autoavaliar-se, mas acatavam o ritmo dos toques de campainha, a aplicação de testes iguais para todos, o regime de turma e classe, etc...
Em 2003, o Ministério da Educação de Portugal encomedou a uma equipe da Universidade de Coimbra uma avaliação da Escola da Ponte e que concluiu que os ex-alunos da Ponte ob tiveram melhores resultados no currículo de 5ª série que os ex-alunos de outras escolas.
Mas essa constatação - que para os governantes foi decisiva para o apoio que agora disponibilizam ao projeto - não tem para nós nenhum significado. A classificação não é o mais imortante.

segunda-feira, 12 de outubro de 2009

Derrubando paredes e preconceitos I

Entrevista José Pacheco Revista Professor Sassá especial Ano II Nº 11 Outubro 2009 págs 6 à 10.

Uma escola sem salas de aula, sem turmas divididas por faixa etária, onde cada criança decide o que e com quem estudar e aprende a conviver com os colegas e professores num clima de respeito, solidariedade e liberdade. Essa escola dos sonhos existe há 30 anos e inspira novas experiências no mundo todo.

Desde 1976, a ousadia do engenheiro e educador José Pacheco em pôr em prática uma nova organização de escola deu início à famosa Escola da Ponte, na cidade portuguesa de Vila das Aves. "Foi uma certa vingança pelas violências que eu mesmo passei na escola quando pequeno. Não queria que nehuma criança tivesse que passar mais por coisas semelhantes", lembra o professor Pacheco.
Quem ouve falar pela primeira vez da experiência portuguesa, hesita em acreditar. Surpresa maior só mesmo de quem a conheceu nos anos 70.
Aqui, o professor Zé da Ponte, como gosta de ser chamado, conta a sua experiência transformadora.

Como o senhor encontrou a escola da Ponte em 76?
A Escola da Ponte era um espaço malcuidado, mais da metade dos alunos da 1ª à 8ª série não sabia ler e todos iam para as aulas sujos, bêbados e prostituídos. Era um espaço capacitado para reproduzir desigualdade e infelicidade.
Coisas básicas, como satisfazer as necessidade biológicas mais elementares, constituíam uma experiência humilhante:os banheiros não tinham portas e as alunas iam lá fora em frupos de cinco, ou seis, para fazerem um círculo humano em torno da necessitada, numa lição de solidariedade. Os professores, encerrados no refúgio da sua sala, a sós com seus alunos, o seu método, os seus manuais uniformizados, a sua falsa competência multidisciplinar, repetiam passivamente as lições.
As crianças que chegavam à escola com uma cultura diferente da que ali prevalecia eram desfavorecidas pelo não reconhecimento da sua experiência sociocultural. Algumas transferiam para a vida escolar os problemas sociais dos bairros pobres onde viviam. O resultado era alunos desajustados que colocavam em prática a tradição da escola: mandar os professores para o hospital. È claro que eles exigiam de nós uma atitude de grande atenção e investimento no domínio afetivo e emocional. E isso, a escola tradicional, cheia de regras impostas, não permitia.
Podemos dizer que a solidariedade entre os alunos deslanchou o processo?
Sem dúvida. Haverá mais solidariedade que assegurar a necessária intimidade à colega que precisa ir ao banheiro? Os grandes projetos partem de pequenos gestos. E só professores que não se questionam poderiam consentir que as crianças continuassem a viver num cotidiano escolar que roçava o limiar da sobreviência. Quando ficou garantido o conforto dos corpos, o reconforto das alams veio por acréscimo. O projeto cresceu, prosperou, sofreu ataques que visavam destruí-lo, mas resistiu e consolidou-se.
O projeto da Escola da Ponte é um projeto eclético?
De certo modo, por adotar contribuições de diferentes origens, modelos, autores e correntes...
É nossa convicção que um projeto só poderá encontrar sentido e sustentabilidade se for escorado numa permanente interrogação das suas práticas e escapar à vertigem de fundamentalismos pedagógicos. Rejeitamos as teorias, propostas metodológicas, os modelos, os modismos, por mais bem embrulhados e recomendados que cheguem até nós, se não fizerem sentido. É só isso: antes de adotar qualquer conceito, já cristalizado ou inovador, o analisamos com sensibilidade e bom senso.
Como esse conceito muda o dia a dia da escola?
Como disse, é uma questão de bom senso. Ninguém conseguiu, até hoje, explicar a necessidade da divisão das classes e, por isso, nós a eliminamos. Fizemos uma ruptura quase total com a tradicional organização do trabalho escolar. Mas se o "tradicional" traz bons resultados em outras escolas, tudo bem. Aliás, não dispensamos algumas das suas contribuições. Nem nos deixamos deslumbrara pelas "soluções" encontradas. Apesar de as histórias de vida dos ex-alunos serem feitas de realização pessoal e de excelentes desempenhos acadêmicos nas escolas para onde transitaram, mesmo com tudo o que foi construído ao longo de quase três décadas, estamos sempre animados com o "brilho dos inícios"...
Nessa mudança organizacional, quais foram os objetivos principais? concretizar uma efetiva diversificação das aprendizagens, tendo por referência uma política de direitos humanos que garantisse as mesmas oportunidades educacionais e de realização pessoal para todos; promovera autonomia e a solidariedade; intensificar a cooperação. E, pelo caminho, encontramos amigos e companheiros (ainda que já desaparecidos como Paulo Freire, Piaget, Dewey, Montessori, Ferrer, Neil, Carl Rogers, Vigotsky, Stenhouse, Agostinho da Silva, Rudolph Steiner, Freinet, e muitos outros) que nos guiaram com segurança.